En la actualidad dentro de las
finanzas es muy importante tomar en cuenta tres aspectos con características diferentes
pero de suma importancia para la economía de una empresa, ya que el estado de
la misma depende de como se manejen estos aspectos que son:
LIQUIDEZ.- que es la capacidad de
la empresa para atender a sus obligaciones de pago a corto plazo. Cuando una
empresa no tiene la suficiente liquidez va cambiando de prioridades y esto
provoca a su vez que no se encuentren soluciones a los problemas que van
surgiendo y provocando consecuencias como:
- El crédito de la empresa se ve reducido en los mercados financieros
- La imagen de la empresa se ve perjudicada, disminuyendo la calidad de servicio
- Los saldos descubiertos provocan intereses de demora
- Se venden activos por debajo de su precio
- Disminuye el control de la propiedad por parte de los accionistas
Por lo tanto la mayoría de las
empresas se ven obligadas a cerrar. Y por todo lo anterior se deben tomar
medidas previsoras como el anticipar contingencias de efectivo, para así poder
lograr una buena liquidez.
SOLVENCIA.- es la capacidad de una empresa para atender el
pago de sus compromisos adquiridos a largo plazo. Para medir la solvencia se
basa en las proyecciones del futuro financiero previsible de la empresa. Y se
mide mediante los ratios de apalancamiento, estructura financiera, el
equilibrio temporal entre activos y pasivos y la cobertura de gastos
financieros.
RENTABILIDAD.- es la capacidad de
un bien para producir beneficios y la medida que proporciona al compararse cuantitativamente con la inversión que lo
origina. Es decir, se deben buscar beneficios para la empresa sino no se podrá cubrir
otro objetivo a largo plazo.
Existen tres márgenes: Margen bruto (informa el
porcentaje de cada euro vendido) Margen operativo (separa los
efectos de los gatos no operativos) Margen neto (indica cuanto queda
después de todas las deducciones). La medida más fundamental y que
complementa la evaluación de una empresa es la rentabilidad económica junto con
la rentabilidad financiera.
Se deben estar supervisando estos
tres aspectos ya que son fundamentales para tener una empresa con un buen
equilibrio y así obtener ganancias y beneficios que ayuden al crecimiento de la
misma.